Casos de éxito de The Crowd Angel: Umaicha

El conocido como té de hierbas o té de hierbas medicinal chino es una infusión típicamente oriental hecha, a pesar de su nombre, a partir de diferentes plantas medicinales entre las que pocas veces se encuentra alguna parte del árbol del té. Este tipo de bebidas tradicionales se consumen frías y sin azúcar durante todo el año en varios países orientales como en Japón, pero en España gozan de escasa popularidad. O gozaban, hasta que apareció Umaicha.

En nuestro país, a pesar del buen clima y más allá de los comercializados como refrescos, las infusiones frías no tienen demasiada presencia ni en las cartas ni sobre las mesas de las cafeterías. Y mucho menos si les quitamos el dulzor. Pero que no exista una tradición al respecto no significa que no exista demanda. Así lo creyó el fundador de Umaicha y su éxito demuestra que no se equivocaron al lanzar esta empresa dedicada a la producción de una bebida elaborada únicamente a partir de hojas de té exportadas desde Japón, sin extractos, aromas, ni ningún tipo de edulcorante.

La firma es el primer proyecto no tecnológico en levantar una ronda de inversión temprana a través de The Crowd Angel. Si bien se sustenta en un modelo de negocio bastante tradicional, ya que produce y distribuye la bebida en supermercados como Carrefour o El Corte Inglés, en pequeñas tiendas y en restaurantes, la idea de la empresa es totalmente revolucionaria y abre una línea de producto nueva en Europa.

Gracias al apoyo masivo de los crowd angels, Umaicha consiguió recaudar algo más de 300.000 euros en menos de una semana en nuestra plataforma de equity crowdfunding. El logro la convierte en uno de los casos de mayor éxito de financiación de The Crowd Angel, superando incluso la operación protagonizada por Glovo en el 2015, cuando la empresa de reparto captó la misma cifra en 11 días.

La importancia del fundador

Entre finales de los años 80 y principios de los 90, el francés Jean Jacques Fredj, fundador de la startup, vivió en Japón mientras trabajaba como directivo de Danone en el país oriental. Además de conocer a Seoko, quien se convertiría posteriormente en su esposa, el galo se aficionó a las infusiones frías sin azúcar o mutou–cha que bebía a menudo.

Aunque la pareja se trasladó a Europa para instalarse en Barcelona, se negó a renunciar a su brebaje favorito y continuó disfrutando del té nipón que preparaba de forma casera, popularizándolo entre sus amigos, que no podían encontrar un producto similar en el mercado. Así fue como nació la idea de fundar Umaicha, que significa “delicioso té” en japonés, para dar a conocer en el Viejo Continente las propiedades y el sabor de una bebida que lleva miles de años asentada en la cultura oriental.

El hecho de que tanto a Fredj como a su socios Santi Mier y José Castro, también exdirectivos de Danone, les respaldasen varios años de experiencia en el sector de la alimentación fue uno de los elementos diferenciadores del proyecto que nos sugirió que la idea tenía buenos cimientos y un camino marcado: no partían de cero, sino que tenían un largo recorrido en el mercado en el que planeaban adentrarse.

No obstante, introducir un nuevo producto en un sector tan tradicional y lograr que se distribuya con éxito en cadenas de supermercados, tiendas, restaurantes y grandes superficies es sumamente difícil. Hay que tener en cuenta que la empresa debe competir con otras firmas totalmente asentadas, con cuyas bebidas y refrescos comparte estanteria en los establecimientos el té de Umaicha.

Pero el historial del francés sugería que tenía la capacidad y la red de contactos apropiada para conseguirlo. Además de ser directivo de Danone en el área de agua embotellada en varios países, estuvo al mando de Sunny Delight en Europa —donde pudo conocer y liderar transacciones de compraventa de un negocio de características similares—, y dirigió las operaciones internacionales de Orangina Schweepes. Este extenso recorrido le otorgaba al fundador de Umaicha un currículum impecable dominado por un gran conocimiento del canal, una amplia experiencia en negocios y su especialización en el sector de las bebidas.

Un producto novedoso en Europa

Además, Fredj conocía muy bien cómo funciona el mercado de los tés fríos en Japón, donde se venden incluso más que otros refrescos comerciales, mientras que en Europa prácticamente no pueden encontrarse. El emprendedor vio un hueco y una clara oportunidad de negocio y de combinar su vida profesional con su pasión por el país asiático.

Gracias a su experiencia en el país oriental, el galo no dudó en asociarse con la empresa nipona Haruna Beverages, que cuenta con grandes expertos en estas infusiones sin azúcar, para que le ayudaran a desarrollar sus bebidas y las adaptara al paladar europeo, mientras que se decantó por compañías francesas para la producción.

Así, la carta de presentación que la startup mostró al equipo de The Crowd Angel incluía todo este trabajo previo y un producto final totalmente viable y lanzado hacía solo un par de meses que ya se vendía a través de unos pocos pequeños distribuidores. Fredj estaba incluso en negociaciones con establecimientos de aeropuertos, estaciones y con El Corte Inglés para vender la bebida en Barcelona, demostrando un conocimiento y una capacidad de ejecución destacables en la distribución, una de las claves del negocio.

El francés buscaba el apoyo de una plataforma de equity crowfunding no solo para impulsar económicamente el lanzamiento del producto en España, sino también y principalmente para aumentar su visibilidad y llegar a nuevos clientes. A pesar de que barajó varias opciones, acabó quedándose con The Crowd Angel por la profesionalidad. Como en cualquier otro caso, el proyecto tuvo que pasar un filtro inicial: nuestro equipo comprobó los números y los indicadores de desempeño de la empresa y se realizó una negociación con su fundador para decidir la valoración más apropiada para la ronda de inversión.

Una vez completado todo este proceso, se lanzó la campaña de financiación en la plataforma en febrero del 2017, acompañándola con un especial esfuerzo por divulgar el proyecto y su historia, consiguiendo una gran repercusión mediática en poco tiempo. En solo cinco días, Umaicha reunió 302.993 euros de manos de 56 crowd angels. La consecución del objetivo fue tan rápida que hubo un buen puñado de inversores que no pudo participar en la operación.

La inversión permitió a la empresa arrancar con fuerza en Barcelona y Madrid, así como trazar su plan de expansión a otras capitales europeas. Tanto el dinero como la gran visibilidad obtenida gracias a su financiación a través de The Crowd Angel le han permitido evolucionar muy positivamente. Una trayectoria que, según su plan de negocio, reafirmará con una próxima ampliación de capital durante los próximos meses con una valoración acorde al estado actual de la compañía.