Diez ideas erróneas sobre el ‘equity crowdfunding’ que pueden confundirte

Según el capital que deseen apostar, su experiencia contribuyendo al ecosistema emprendedor o el momento en el que deseen aportar capital, los inversores tienen a su alcance diferentes vías para impulsar una startup.

Pese a ello, en ocasiones los detalles que caracterizan y diferencian a un business angel de un fondo de venture capital o un equity crowdfunding no están del todo claros. Es más,  pueden llegar a popularizarse ideas erróneas sobre alguna de esas modalidades que provoquen una falta de confianza en ellas.

Derribamos unos cuantos conceptos equivocados que circulan sobre el equity crowdfunding para que cuentes con los conocimientos necesarios antes de juzgar esta forma de financiación que permite a los inversores respaldar un proyecto innovador.

Falso: “El equity crowdfunding no atrae a importantes inversores”

El hecho de que los inversores que respaldan un proyecto a través de una plataforma de crowdfunding puedan invertir pequeñas cantidades en él (en The Crowd Angel, pueden comprar uno o varios tickets de 3.000 euros para participar en el capital de la compañía), no significa que todos los que participan a través de la plataforma sean pequeños inversores ni que recibir financiación a través de equity crowdfunding sea incompatible con recibirla por otras vías al mismo tiempo.

Todo el que lo desee puede comprar participaciones en una plataforma de equity crowdfunding, incluyendo inversores que quieran realizar una aportación mayor u otros con amplia experiencia en el mundo de las startups. Además, a la inversión a través de una plataforma de equity crowdfunding se puede sumar la de otros inversores en una misma ronda.

La participación de The Crowd Angel en Deliberry es un ejemplo de ello: varios inversores aportaron hasta 30.000 euros para obtener participaciones de este supermercado online a través de The Crowd Angel. Además de los crowd angels, al proyecto también se unieron otros inversores a través del vehículo de inversión que se creó para ello, por lo que la cifra de la ronda superó los 500.000 euros.

Falso: “Disuade a posteriores inversores”

Hay quien piensa que recurrir a los pequeños inversores cuando la startup está en fase de lanzamiento impedirá que los fundadores jueguen en las grandes ligas de inversión posteriormente. Sin embargo, la realidad es la contraria: es habitual que las startups capten capital de pequeños inversores y business angels en las primeras fases, y será posteriormente cuando recauden sumas mayores en rondas de financiación lideradas por fondos de venture capital.

De hecho, esto es positivo para los propios inversores de las plataformas de equity crowdfunding: sin arriesgar demasiado, aportan capital a un proyecto innovador que podrá crecer y contar con el respaldo de algún gran fondo, lo que potencialmente les permitiría obtener una alta rentabilidad. Un ejemplo es el exit de los crowd angels que invirtieron en Glovo: la startup española de reparto a domicilio ha cerrado una ronda de financiación de 30 millones de euros liderada por grandes fondos, y los inversores de The Crowd Angel han podido vender sus participaciones multiplicando el capital que invirtieron.

Falso: “Los peores proyectos consiguen financiación allí

Al igual que hay quien piensa equivocadamente que invertir en estas plataformas impide la entrada de grandes fondos, también hay quien cree que los proyectos con menos potencial de crecimiento son los que que buscan inversión en una web de equity crowdfunding, como si los proyectos no se filtraran.

En realidad, esa concepción es fruto del desconocimiento sobre el funcionamiento de las plataformas de equity crowdfunding. En The Crowd Angel, contamos con un equipo de expertos analistas que estudian los mejores proyectos para realizar un riguroso filtro de las startups que aparecerán en la plataforma siguiendo un proceso tan estricto como el que realizan los general partners de un venture capital.

Falso: “El equity crowdfunding es lo mismo que el crowdfunding

Esta es una de las confusiones más extendidas. Aunque, lógicamente, las dos modalidades de inversión comparten rasgos (por ejemplo, ambas son opciones de financiación colectiva a través de plataformas online), lo cierto es que sus diferencias superan esas similitudes.

Así, mientras que en el crowdfunding se conceden recompensas a los mecenas que realizan una aportación económica a un proyecto porque tienen un interés diferente al económico para que se haga realidad, en el equity crowdfunding los inversores compran participaciones en el capital social de la compañía con el fin de obtener rentabilidad. Además, aunque las plataformas de crowdfunding intentan evitar el fraude, en el equity crowdfunding el proceso para estudiar cada proyecto es exhaustivo, tal y como hemos comentado.

Falso: “Los emprendedores no rendirán cuentas”

En relación con la confusión anterior entre crowdfunding y equity crowdfunding, se podría pensar que, tras realizar la inyección económica, los inversores han de limitarse a esperar a que los emprendedores les informen de cómo avanza el proyecto cuando deseen, como hacen los mecenas de una plataforma de crowdfunding.

En el caso del equity crowdfunding, hay medidas estrictas para que el inversor siga de cerca la evolución de la empresa. Tras firmar los contratos, los inversores recibirán informes de seguimiento trimestrales para estar al tanto de todo lo que suceda.

Falso: “El equity crowdfunding solo proporciona dinero”

Los business angels son los que tradicionalmente han aportado smart money a una startup: además de aportar capital, brindan sus conocimientos del ecosistema a los emprendedores y comparten con ellos su red de contactos.

Aunque algunos de los pequeños inversores que aporten financiación a través de una plataforma de equity crowdfunding no tengan un largo recorrido en el mundo de la inversión en startups, esto no significa que solo aporten dinero al proyecto. Esos pequeños inversores se convertirán en prescriptores del producto, contribuyendo a atraer nuevos clientes e inversores, y la operación dará visibilidad al proyecto.

Falso: “La financiación colectiva siembra el caos en la cap table

Como ya te hemos explicado, la cap table o tabla de capitalización es un documento que recoge información actualizada sobre la estructura del capital social de la compañía: describe quiénes son los inversores, su fecha de incorporación y su porcentaje de participación.

Se podría inferir de ello que contar con un gran número de inversores hará que la cap table esté excesivamente fragmentada y provocará la inoperatividad de la compañía. No obstante, esa idea es falsa: al invertir a través de una estructura sindicada, la participación de los inversores de The Crowd Angel quedará registrada en una sola fila de la cap table. Así, los emprendedores no tendrán ninguna dificultad para gestionar el documento. A continuación te explicaremos por qué el equity crowdfunding tampoco obstaculiza la gestión del negocio.

 

Falso: “La gestión de los inversores será un quebradero de cabeza”

Parece lógico creer que, cuantos menos socios tenga un empresa, más fácil será que se pongan de acuerdo. No obstante, si un buen número de inversores respalda el proyecto a través de una plataforma de equity crowdfunding, los emprendedores no van a tener más problemas para tomar decisiones en la startup porque sean varios.

The Crowd Angel constituye una comunidad de bienes por cada operación y la toma de decisiones relacionadas con la participada se realice de forma colegiada: los crowd angels votan a través de un sistema online las decisiones que requieran de su aprobación y la mayoría han de dar el visto bueno. Además, los inversores tienen dos plazas reservadas en el Consejo de Administración. Así que ni los emprendedores tienen dificultades para gestionar la empresa ni los inversores de la plataforma se quedan sin tomar decisiones.

Falso: “Es caro”

Emprendedores e inversores pueden creer erradamente que las plataformas de equity crowdfunding les cobrarán una cantidad excesiva por gestionar la operación o que se quedarán con la mayor parte de los beneficios de la inversión.

Lo cierto es que la remuneración del equipo de la plataforma no es elevada teniendo en cuenta las ventajas que se obtienen haciendo uso de ella y, además, invertir a través de otros vehículos (como por ejemplo en un fondo de venture capital) también implica, obviamente, que el gestor de fondos obtenga beneficios.

Por ejemplo, The Crowd Angel recibe unas comisiones para cubrir los gastos de estructura (cobra  un 6 % del valor de la operación al emprendedor y un 2 % al inversor en concepto de corretaje) y percibe un carried interest del 7,5 % sobre las plusvalías obtenidas por el inversor en un evento de liquidez. De igual forma, los gestores de fondos de capital riesgo también perciben ese carried interest, un porcentaje de los beneficios para recompensar su trabajo.

Falso: “Una web no es el lugar adecuado para invertir”

Presentar el proyecto en una reunión cara a cara con los potenciales inversores es solo una de las formas de cerrar un acuerdo de inversión, pero no tiene por qué ser la única. Conocer personalmente a los emprendedores no es un requisito necesario para apostar por un proyecto. Si además se busca invertir una pequeña cantidad de dinero en varios proyectos al mismo tiempo para diversificar la inversión, tener que reunirse periódicamente con los fundadores dificultaría enormemente el proceso.

Por esos motivos, en The Crowd Angel un equipo de expertos se reúne con los emprendedores para estudiar el potencial del proyecto en un primer momento. Cuando el proyecto logra pasar su filtro, los inversores reciben toda la información que necesitan por la web.

De esta forma, cuentan con todos los datos que necesitan para tomar una decisión a través de la plataforma online y se agilizan los trámites para que varios de ellos puedan participar en la operación. Es una equivocación por tanto pensar que una web no es el lugar adecuado para invertir: puede ser el lugar idóneo para respaldar un proyecto innovador y ligado precisamente con la tecnología.