Qué es un ‘business angel’

A los adinerados que costeaban con su propia cartera las mejores obras de teatro en Broadway a principios del siglo XX se los apodó angels (ángeles). De esa denominación nació con el paso del tiempo la figura del angel investor o business angel, el inversor que apoya con su propio patrimonio a las startups que selecciona.

Los business angels tienen cada vez mayor peso en el ecosistema emprendedor español, aportando, además de su capital, otros intangibles a la empresa. Conocer cuál es la estrategia de inversión, en qué etapas del desarrollo de la empresa invierten y cuál es el perfil del business angel en España puede ayudarnos a entender su relevante papel para las startups.

¿Cómo y cuándo invierte un business angel?

Los business angels suelen invertir en las primeras fases de una startup. En ocasiones, pueden hacerlo en la fase presemilla (el momento en el que la compañía da sus primeros pasos y el producto aún no está concebido completamente), pero generalmente lo hacen en la fase semilla. Es entonces cuando la startup tiene un modelo de negocio definido, el producto está terminado y la compañía necesita crecer rápidamente.

Al tratarse de inversores particulares, no suelen inyectar elevadísimas sumas en cada empresa. Según el último informe de AEBAN (la Asociación Española de Business Angels), el 63,9 % de los business angels dispone de menos de 100.000 euros anuales para invertir (de los que el 23, 1 % aporta menos de 25.000 euros al año) y tan solo el 8,34 % aporta más de medio millón de euros anualmente. Con el fin de diversificar el riesgo, el 85,1 % de estos inversores busca invertir un màximo de 50.000 euros en una misma compañía y la mayoría (el 68 %) selecciona entre uno y cinco proyectos al año.

Como hemos comentado previamente, los business angels no solo aportan capital, y ese es precisamente uno de los rasgos que les diferencia de otros inversores privados o de los family offices (empresas que gestionan el patrimonio de las familias realizando inversiones). Además de su inversión, los business angels proporcionan a los emprendedores sus propios conocimientos, su experiencia y su red de contactos para ayudar a que la startup despegue.

Obviamente, su objetivo, como el de cualquier inversor, es obtener un retorno económico. Y al apostar principalmente por empresas tecnológicas de rápido crecimiento, esperan obtener ganancias mayores que en otros sectores gracias a alguna de ellas, a sabiendas de que la inversión en startups conlleva riesgos y algunas compañías no saldrán adelante.

Pese a ello, los business angels no esperan que los retornos se produzcan inmediatamente: pueden pasar años antes de que se produzca el exit o desinversión. De hecho, según AEBAN, el 62 %  de los business angels no materializó ninguna desinversión en 2016. No todos acompañan al emprendedor en el camino hasta que se produce la venta o la salida a bolsa de la empresa. Algunos de ellos se ven casi obligados a bajarse del carro cuando las rondas de financiación alcanzan valoraciones altas y los fondos de venture capital invierten elevadas sumas de dinero.

¿Cuál es el perfil del business angel en España y en qué invierte?

AEBAN cifra en 2.000 el número de business angels en España, partiendo de la cifra de los que se han unido a una de las 40 redes en 13 comunidades que forman parte de esta asociación. Ahora bien, ¿cómo son estos inversores?

El informe de 2017 de AEBAN demuestra que no son ni jóvenes ni mayores. En concreto, el 43 % tienen entre 35 y 45 años frente al 40 % que tiene entre 45 y 54 años. Independientemente de su edad, la mayoría no tiene una dilatada carrera en el mundo de la inversión: más de la mitad (el 56 %) llevan entre uno y cinco años invirtiendo. Los datos demuestran así que se trata de un mercado en desarrollo.

Por otra parte, la mayoría de business angels prefieren aliarse con otros como ellos a la hora de invertir (el 85,9 % invierte con otros business angels) y la inversión en solitario se mantiene como una práctica minoritaria (el 6 %).

Cabe diferenciar al grueso de business angels, que se asocian en redes para mejorar su deal flow bajo la premisa de que la unión hace la fuerza, de los más experimentados. Estos últimos se convierten en un auténtico modelo a seguir para el resto.

Estos inversores influyentes se distinguen del resto por tener un mejor acceso al deal flow, ya que reciben gran cantidad de propuestas de inversión. Después, seleccionan cuidadosamente las ideas de negocio que pueden ser un éxito y que están guiadas por emprendedores en los que pueden confiar para llevarlas a buen término. Al fin y al cabo, los business angels no solo invierten su capital, sino que también acompañan en la travesía a los emprendedores que ofrecen un proyecto de calidad y con posibilidad de crecer exponencialmente.

Por otro lado, puede ser útil conocer en qué sectores invierten principalmente los business angels. Según el informe de AEBAN, el 51 % de sus inversiones se centran en las TIC (las tecnologías de la información y la comunicación) y el software, mientras que el 28 % aporta capital al comercio y la distribución, el 25 % apoya al sector de la salud y equipos médicos y el 21 % ayuda a medios y contenidos digitales. La mayoría de ellos combina la inversión en startups y en empresas tradicionales, aunque priman las primeras (invierten hasta un 25 % de inversión en negocios offline).

Aunque siempre es positivo diversificar el riesgo apostando por proyectos diferentes, los inversores pueden analizar qué sectores están de moda para centrar su actividad en algunos de ellos. Sin embargo, los business angels más conocidos pueden convertirse en un referente para las empresas de cualquier sector, ya que los emprendedores estarán especialmente interesados en contar con sus conocimientos y reputación. De hecho, analizar las startups que cuentan con el apoyo de estos inversores puede ser un buen termómetro para los menos experimentados a la hora de decidir en qué empresas invertir.

Eso sí, los inversores que no deseen hacer este acompañamiento además de aportar su capital, pueden optar por invertir a través de plataformas como The Crowd Angel. El equipo que está detrás selecciona cuidadosamente las mejores startups de la misma forma que lo hace un business angel para que el inversor consiga acceder a los mejores proyectos.