¿Especialización o diversificación? Por qué hay quien solo invierte en sectores concretos y otros aconsejan variar

Cuando uno se decide a invertir, especialmente en startups pero también en cualquier otro producto, uno de los consejos que más verá repetirse es lo importante que resulta diversificar. Dividir nuestro capital disponible en varias partes y destinarlas a distintas inversiones nos permite reducir el riesgo, pues los aciertos a menudo harán posible compensar los fallos, sobre todo si son grandes aciertos.

No obstante, la especialización, que podría parecer lo opuesto, también es una tendencia al alza. En España, el escaso número de startups interesantes de un mismo sector que surgían cada año ha sido hasta hace poco un impedimento, pero cada vez nacen más y comienza a ser posible concentrarse en un área de actividad concreta a la hora de escoger operaciones. Aunque el ecosistema sigue sin ser tan grande como en otros países, comienza a ser viable seguir una estrategia exitosa basada en la especialización.

Es importante partir de este análisis porque, precisamente, el principal problema al que se enfrenta un inversor especializado es que no haya suficiente volumen de oportunidades en un mismo sector en las que entrar merezca la pena. Eso le impediría no solo cumplir sus objetivos (por ejemplo, invertir cada año en 10 startups de Mobility si solo despuntan 3 o 4), sino también mantener una cartera más o menos diversificada en el marco de su especialidad.

Una vez que el ecosistema emprendedor es suficientemente maduro para que la especialización sea posible, la principal ventaja de apostar por ello es el enorme valor que puedes aportar como inversor a las empresas que decides financiar. A priori, un experto en Blockchain o en Travel & Hospitality tendrá más experiencia y contactos que transmitir a los emprendedores al frente de una startup de ese área que cualquier otro inversor generalista.

Sin embargo, hay otros riesgos de especializarse más allá del reducido volumen de oportunidades. Uno de ellos es que los sectores, como las propias tecnologías, pasan por mejores y peores rachas. La inteligencia artificial o la internet de las cosas pueden ser la moda en un determinado momento y, tiempo después, estancarse o desplomarse si las circunstancias o el contexto cambian. De nuevo, la diversificación podría compensar las pérdidas en un sector que está en declive con las ganancias en otro que es tendencia.

Invertir a través de The Crowd Angel tiene lo mejor de ambas opciones, que no son para nada excluyentes. Como nuestro pool de inversores es totalmente abierto (cualquiera puede acceder a las operaciones que se publican en nuestra plataforma), los hay de todo tipo: algunas personas invierten en casi todas las startups que publicamos y otras se decantan solo por las que les resultan más interesantes, independientemente del sector. Pero también hay inversores altamente especializados que entran exclusivamente en las operaciones del sector o los sectores en los que son expertos.

Estos últimos, normalmente ejecutivos o profesionales de alto nivel en empresas del sector, aportan un enorme valor tanto a los fundadores de la startup como al resto de inversores de la ronda, que se benefician de que alguien con contactos y experiencia haya decidido entrar en la compañía a través de The Crowd Angel.

Por otro lado, la especialización no solo puede traducirse en concentrarse en un sector determinado, sino que también hay inversores y fondos de inversión que se especializan en un modelo de negocio concreto. Por ejemplo, el fundador de La Nevera Roja, José del Barrio, decidió pasarse a la inversión tras el exit de su startup, y ahora está al frente de un VC, Samaipata Ventures, que solo invierte en marketplaces, es decir, en plataformas que intermedian entre una oferta y una demanda (como La Nevera Roja lo hacía entre los restaurantes y los clientes que querían pedir comida a domicilio).

La diferencia es que hay marketplaces de una infinidad de sectores, lo que favorece la diversificación. Por The Crowd Angel, sin ir más lejos, han pasado startups tan distintas como Cuideo, Glovo o Clintu, todas ellas marketplaces. Aunque cada una se dedique a conectar oferta y demanda en diferentes sectores, todas comparten un modelo de negocio. Apostar por ellas supone diversificar y especializarse al mismo tiempo.

En definitiva, decantarse por la especialización o la diversificación es algo que cada inversor debe decidir en base a sus propios conocimientos e intereses, pues ambas opciones presentan importantes ventajas y, al contrario de lo que a menudo se piensa, no son incompatibles.