Casos de éxito de The Crowd Angel: Deliberry

Tener la compra en casa rápidamente, sin verte obligado a esperar largas horas ni arriesgarte a recibir productos que no estén frescos. Hace unos años, la única forma de satisfacer esta necesidad era confiar en los servicios de entrega a domicilio de los supermercados. Hoy en día, sin embargo, existen diferentes alternativas para recibir en nuestro hogar los alimentos sin movernos del sofá ni aguardar demasiado. Y, sin duda, una de las opciones más atractivas es la que ofrece desde su lanzamiento en 2015 la startup española Deliberry.

Tanto la aplicación como su versión web funcionan como supermercados online: los usuarios solo tienen que elegir los productos de un amplio catálogo con más de 80.000 artículos de diferentes cadenas, todos al mismo precio que en las tiendas. Un mensajero les llevará el pedido a casa en el plazo máximo de una hora o en un rango de una hora en el momento del día que prefieran.

A diferencia de otras empresas de delivery o reparto a domicilio, la firma, presente en Madrid y Barcelona, ofrece los servicios de las bautizadas como mamá shoppers. Se trata de compradoras, generalmente mujeres mayores de 45 años en riesgo de exclusión laboral y con experiencia en la selección de artículos de alimentación, que acudirán a los supermercados para elegir los productos solicitados por el cliente como si fueran para su propia familia.

Este innovador proyecto obtuvo uno de sus primeros impulsos financieros por parte de la comunidad de inversores de The Crowd Angel, después de que nuestro equipo se percatara de su potencial y evaluara tanto su modelo de negocio como a sus responsables positivamente. En vista de los frutos que ha cosechado tanto dentro como fuera de la plataforma, consideramos Deliberry como uno de nuestros casos de éxito de inversión a través de equity crowdfunding.

El antecesor de Deliberry

El equipo de The Crowd Angel conoció el proyecto de Deliberry en 2015 de la mano de la aceleradora Antai Venture Builder. Esta última había entrado previamente en la primera ronda de financiación de otra startup española de reparto a domicilio, Glovo, otro de los casos de éxito de The Crowd Angel, cuyos inversores apostaron por ella antes que la aceleradora.

Deliberry era una empresa del mismo sector (delivery) en una fase de crecimiento temprana, pero que introducía algunos cambios e innovaciones respecto al resto de iniciativas: estaba focalizada en supermercados y, además, creaba la figura de las ya mencionadas mamá shoppers. El modelo se parecía bastante al de la estadounidense InstaCart, que ya cosechaba éxitos al otro lado del Atlántico. Además, la empresa contaba ya con acuerdos tanto con cadenas como Veritas y Caprabo como con asociaciones como Cáritas, a través de las que se entraba en contacto con mujeres mayores de 45 años que necesitaban incorporarse al mercado laboral.

Ya habíamos comprobado el interés que suscita el reparto a domicilio tanto en el mercado como entre los inversores con la experiencia vivida con Glovo hacía solo unos meses. En el 2015, la economía colaborativa estaba en pleno auge y muchos inversores no pudieron entrar en Glovo por lo rápido que alcanzó el techo de financiación. Así que, finalmente, decidimos evaluar el proyecto y reunirnos con los fundadores de Deliberry: Gerard Olivé y Miguel Vicente (también fundadores de Antai), Gemma Sorigué (la CEO) y Camilo Defoin (el director de operaciones).

Tanto el equipo humano como el modelo de negocio cumplían las características para pasar la estricta criba de los expertos de The Crowd Angel, cuyo baremo selecciona positivamente solo un 1 % de los proyectos que nos llegan. Una vez recibieron el visto bueno definitivo, era hora de presentar la startup a nuestros inversores y sacar adelante la ronda en la plataforma.

Financiación en un tiempo récord

La campaña se lanzó en noviembre de 2015. Durante los primeros días, abrimos la posibilidad de adquirir participaciones en Deliberry solo para los inversores de la plataforma –aquellos que ya habían invertido con nosotros anteriormente–. Después, dejamos esta opción disponible para todo aquel que quisiera formar parte de la empresa. En cada campaña de inversión de The Crowd Angel se establece un objetivo de financiación a partir del cual se calcula el mínimo que debe alcanzarse para que la financiación se haga efectiva y un máximo que marca el cierre del proceso.

Si en el caso de Glovo hicieron falta cinco días para llegar a un techo de financiación de 312.000 euros, a Deliberry le bastaron 44 horas para que los crowd angels inyectaran un total de 351.000 euros en el proyecto. En el corto periodo de tiempo que estuvo disponible en la web de The Crowd Angel, el proyecto sedujo nada más y nada menos que a 79 inversores. Mientras que algunos contribuyeron con tickets de 3.000 euros –el mínimo permitido en la plataforma de equity crowdfunding–, varios lo hicieron con cantidades que alcanzaban los 15.000, 25.000 e incluso 30.000 euros a cambio de participaciones en la compañía.

Al proyecto se unieron posteriormente otros inversores a través del vehículo de inversión que creamos, contribuyendo a incrementar la cifra hasta superar los 500.000 euros de ronda. Los inversores de The Crowd Angel están altamente cualificados, por lo que, si un proyecto marcha bien, continúan reinvirtiendo a través de estos vehículos después de cerrar la campaña en la plataforma y en posteriores rondas.

Así, tanto la velocidad en conseguir el total de financiación como la cantidad recaudada y el número de inversores que participaron en el proceso han convertido a Deliberry en uno de los mayores éxitos de The Crowd Angel.  

El impulso de The Crowd Angel

Desde la plataforma no solo damos un impulso económico a las startups. El asesoramiento es otra de las labores que llevamos a cabo. Generalmente, lo hacemos a través de dos profesionales con experiencia que pasan a formar parte del consejo asesor de las empresas participadas por los crowd angels: uno de ellos es un inversor designado para actuar como consejero y otro es un miembro del equipo de The Crowd Angel, que presta apoyo tanto al primero como al equipo de la compañía. No obstante, en el caso de Deliberry solo se integró en el consejo un responsable de nuestra plataforma de equity crowdfunding, que ha asesorado y guiado a los emprendedores en la evolución del proyecto y su crecimiento estratégico.

Además del evidente beneficio económico, una campaña de equity crowdfunding a través de nuestra plataforma supone un importante medio de difusión para proyectos jóvenes que solo llevan unos meses funcionando. Las empresas como Glovo y Deliberry han comprobado que el proceso contribuyó enormemente a aumentar el número de usuarios.

Esta repercusión se debe, por un lado, a que son muchos los inversores que llegan a conocer nuevas empresas de la mano de The Crowd Angel, desde donde les enviamos toda la información y detalles sobre las startups, con lo que pueden convertirse en usuarios de las mismas incluso si deciden no participar. Por otro, la comunidad de inversores de la plataforma puede ampliar aún más el radio de difusión de la compañía al hablar de ella o de sus servicios a sus familiares, amigos o en otros círculos de inversión.

El de Deliberry es solo un ejemplo del éxito que puede alcanzar un proyecto gracias a una campaña de financiación en nuestra plataforma de equity crowdfunding y de los importantes beneficios que supone tanto para emprendedores como para inversores. También es una prueba de cómo la habilidad y experiencia del equipo de The Crowd Angel nos permite distinguir las startups con verdadero potencial de crecimiento.